| Dr. Daniel Monastersky |
| Abogado |
En nuestra emisión del sábado 9 conversamos en primer término con el Dr. Daniel Monastersky, abogado, titular de "Identidad Robada" y especialista en el tema, quien nos habló de ese delito moderno y su seguro.
TdS: Daniel, contanos acerca de estos delitos modernos entre los cuales tenemos el problema del robo de identidad. DM: El robo de identidad es una modalidad mediante la cual se utiliza la identidad de una persona -ya sea física, virtual o digital- para poder hacerse pasar por ella y obtener algún tipo de beneficio económico, o también algún producto o servicio que pueda llegar a obtener, utilizando el documento físico o alguna otra documentación para poder engañar al comercio y lograr obviamente generarle un daño patrimonial a la víctima. TdS: La gente piensa que solamente que le puede pasar si pierde o le roba los documentos pero hay muchísimos casos de levantar datos de tarjetas en restaurantes, en comercios, u otro tipo de maniobras similares. DM: Claro, hoy en día hay que tener mucho cuidado, hay que tomar recaudos cuando uno abona con tarjeta de crédito o débito, porque existen los llamados “skimmers” que son dispositivos que pueden copiar o clonar la banda magnética de la tarjeta; entonces lo que se aconseja es el ver precisamente por dónde la pasan, qué dispositivo se está utilizando y no perder de vista el plástico para evitar este inconveniente porque es muy fácil y clonar una banda magnética es cuestión de segundos. TdS: Por lo que uno lee en noticias de los portales, estos delitos que parecién infrecuentes o que ocurrían muy rara vez, hoy se han vuelto mucho más frecuente y con muchas distintas modalidades. DM: Sí, para que tengan una idea el robo de identidad y todas las modalidades que están implícitas en eso es hoy el delito número uno en Estados Unidos, donde hay estadísticas, ya por decimoséptimo año consecutivo, en la Federal Trade Comision, que sería como nuestra oficina de Defensa al Consumidor, así que es preocupante esta cuestión. Acá todavía no se le da la importancia porque no se toma conciencia del riesgo y de las consecuencias que puede llegar a tener; de a poco se van conociendo los daños que pueden llegar a generar y van tomando dimensión respecto a cómo prevenirlos también. TdS: Contanos lo que es la tramitación de un caso tal vez más frecuente, cuando una persona va a tu estudio y te dice: “Tengo un problema porque me empezaron a reclamar pagos por créditos que no he tomado o cargos de tarjeta”. ¿Qué es lo que significa tratar de volver a restituirle la identidad a esa persona? DM: Lo primero es cuando el cliente llega al estudio y comenta que no ha podido acceder a una tarjeta de crédito, o algún producto o servicio bancario, porque aparece como moroso en el sistema financiero, quizá con deudas en bancos o entidades con las que nunca ha operado. Lo primero que hay que hacer es alertar a las centrales de riesgo -tipo Veraz, Nosis, etc.- sobre que se está utilizando la identidad de la persona con fines ilícitos. Nosotros hacemos este alerta por robo de identidad en el estudio desde hace ya unos diez años aproximadamente; tenemos convenios con muchas de estas centrales de riesgo y lo que se hace justamente es poner una leyenda que diga que esta persona ha sido víctima de robo de identidad, para que se profundicen los mecanismos tendientes a identificar al individuo que se está presentando con ese CUIT o DNI. Una vez que se hizo eso, que es para evitar hechos ilícitos, si hay una queja en particular, se solicita una mediación y se aportan pruebas, algún tipo de prueba que uno puede llegar a tener, como una pericia caligráfica, un habeas data, para ver qué datos tiene la entidad crediticia o financiera sobre la persona, si hay videos, si hay filmaciones… en principio con eso uno va atacando y disminuyendo el daño que le pueda llegar a generar a la persona. TdS: Hablemos en lo particular del seguro; recuerdo en oportunidad de la presentación de aquel primer producto de cobertura que una mujer que había sufrido esto en carne propia, contó su experiencia y había tardado algo así como un año poder volver a operar normalmente en la actividad bancaria. DM: Y un poco más también…bastante tiempo, además de todo lo que produce a nivel psicológico, ¿no? porque hay cierta paranoia que se empieza a generar y que afecta también psicológicamente porque en cualquier momento te puede llamar alguien o te pueden enviar un mail avisándote de que tenés una deuda, que puede provenir de cualquier parte de la Argentina y eso no termina nunca… A partir de ahí se generó este servicio de la alerta, para evitar que hayan nuevos hechos y atacar los que ya estaban existentes. TdS: Daniel, vos participaste del diseño del producto que se lanzó en junio del 2011. ¿Cómo fue ese trabajo y qué expectativa cumplió o no este seguro para cubrir este tipo de riesgos? DM: Muchas de las cosas que yo hago, como abogado especialista en temas bastante novedosos como robo de identidad, delitos informáticos o reputación digital, es adoptar cosas que todavía quizás no están muy maduras en el mercado o que son muy novedosas y entonces tienen mucha difusión, pero por otro lado la aceptación es muy difícil al inicio, que es lo que pasó con este producto en particular. Si bien en ese momento tuvo muchísima prensa y había una necesidad concreta, también había un desconocimiento por parte de la sociedad respecto a la temática…aun, como decía, con el apoyo de los medios y que ya había bastantes casos en Argentina, evidentemente fallamos en la comercialización del producto, eso es un mea culpa que hago. TdS: Tal vez un tema pendiente incluso desde el lado de los productores asesores de seguros es el interiorizarnos un poco más. Hoy alguna otra compañía que ofrece el producto pero quizá no somos muy conscientes, por un lado del alcance de lo que puede ser este tipo de hechos como para después también poder poner una suma asegurada correcta, porque estar cubriendo por ejemplo gastos legales sin conocer lo que son los honorarios de estas tramitaciones, también es un poco complicado. DM: No, obvio, hay que tener en cuenta todos esos aspectos y pensar realmente si debe ser una cobertura o debe ser un servicio asociado a una póliza, a un seguro en particular ¿no? TdS: Algo de lo que hablamos alguna vez y nos decías era que la venta como seguro individual no tenía muchas posibilidades de éxito e incluso tratar de pensarlo en una póliza más del tipo colectiva. DM: Claro, porque el éxito de ese producto estaría asegurado si fuera totalmente masivo, porque el costo es muy bajo; entonces quizás debería ser compulsivo o que haya un banco directamente que se lo pueda ofrecer a una cantidad importante de clientes. TdS: Sí, alguna forma de asociación de ese tipo. Lo concreto a manera de conclusión es que esto es un delito que está creciendo, se está expandiendo, que todos por alguna u otra forma –por la computadora, por operar con el banco, por este tema de las tarjetas—estamos expuestos, y en cuanto al seguro tratar de verlo como una herramienta que puede servir para afrontar gastos y honorarios que generan todas estas tramitaciones que comentabas. DM: Sí. Les cuento que como este producto yo también he desarrollado otro–resta aun su presentación y aprobación ante Superintendencia- que tiene que ver con los Cyber Insurance, que son los seguros para las brechas de seguridad, que también está funcionando muy bien en Estados Unidos y en muchos países de Europa, y acá ya hay bastantes casos de brechas de seguridad. Como no hay una ley o una norma que obligue a identificar y notificar estos hechos en particular, el seguro no podría funcionar en el corto plazo, pero seguramente en un mediano a largo plazo estas coberturas van a ser moneda corriente.
Fuente: Tiempo de seguros
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viernes, 22 de enero de 2016
Robo de identidad - Nueva modalidad
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